Un domingo increíble
Relato del aluno Busseti Sobre el Gashuku
4hs. y suena el despertador. Antes de que finalice el primer timbre salto de la cama y empiezo a ultimar los detalles antes de salir y enfrentar lo que parece será un día intenso.
Un desayuno liviano, un chequeo final al equipo y salgo. El colectivo tarda mil horas en llegar pero finalmente llega y a las 5:45am ya estoy junto a Sempai y mis compañeros.
6hs. Empezamos con el Gashuku de Jojutsu, nunca lo había practicado pero fue como amor a primera vista, sentía que las técnicas (las más básicas, por supuesto) fluían y las incorporaba naturalmente. Al finalizar esta primer parte del entrenamiento ya tenía la certeza de saber cuál va a ser la próxima disciplina que intentaré aprender.
7:30hs. Sempai Gastón llego con una enorme bandeja de medialunas y muchos litros de café con leche. Desayunamos, charlamos y compartimos nuestras experiencias sobre esta primer parte del entrenamiento pero también Sempai
y los más antiguos aprovecharon para seguir enseñándonos… la forma y el orden en que debíamos servir los alimentos, como debíamos comportarnos en la mesa, etc. Una vez más me encontraba con una constante de Niten: “Siempre es
un buen momento para enseñar. Siempre hay que estar dispuesto a aprender”
8hs. Se abre el Ghashuku de Iaijutsu. Muy interesante, distinto de lo que conocía hasta ahora. Al poco de iniciar la practica me va quedando claro un concepto que Sempai nos repite desde el primer día: “Manejamos espadas, no
palos”. Iai tiene realmente un espíritu ancestral donde la concentración y armonía interna son fundamentales.
9:30hs. Entramos en un territorio más conocido para mí con los katas NIten Ichi Ryu de Kenjutsu. Nunca había podido ejercitarlos por tanto tiempo ni con las correcciones precisas y acertadas que Sempai nos iba brindando para que poco a poco fuésemos dándole estilo a nuestros movimientos. Esta etapa fue intensa y muy rica en los conocimientos que pudimos incorporar.
11:30hs. Un almuerzo liviano donde lo que más se disfruta es la fraternización, que a medida que pasan las horas se va haciendo más fuerte.
Logramos alcanzar un estado inmejorable para encarar la última parte del entrenamiento: kihons, keiko y arbitraje con bogu. Sempai nos fue preguntando uno a uno cuales eran las técnicas o movimientos que más nos
costaban y nos dio consejos para que pudiéramos superar nuestras limitaciones.
Fueron tres horas gloriosas!!! Intensas y desgastantes que requirieron de todo nuestro esfuerzo. En los momentos que nos empezaban a flaquear las fuerzas siempre llegaban las palabras de algún compañero para darnos ánimo y poder seguir.
El tiempo se nos escapo, todos nos miramos sorprendidos cuando Sempai anuncio el cierre del gashuku a las 15hs. Fue una experiencia fascinante, después de 9 horas de un entrenamiento duro estábamos llenos de energía y solo la firmeza de Sempai logro que nos sacáramos los bogus.
Por la noche nos volvimos a juntar para celebrar el Bonekai. Fue una gran celebración, llena de camarería y buena voluntad. Muchos compañeros habían preparado un show para que todos los pudiéramos disfrutar, inclusive Sempai preparo una canción.
Realmente fue una jornada increíble y sé que los buenos momentos compartidos perduraran largo tiempo en mi memoria.
Lo único que me resta decir es gracias. A Sensei en primer lugar por haber hecho que todo esto sea posible, a Sempai Joel por su dedicación, constancia e increíble paciencia y a todos mis compañeros que siempre me han brindado apoyo y camaradería.
A todos ellos: ¡Domo arigato gozaimashitá!