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Unidad Buenos Aires
La historia de nuestra unidad tiene como precedente el seminario realizado el día 13 de noviembre de 2004 en las instalaciones del Sport Club Obras Paraguay, un poco antes de que se concretara el nacimiento de nuestro Dojo local.
En esa ocasión, los sempais Cristiano Kato y Alessandro Barbosa instruyeron a los concurrentes en técnicas de la escuela Hyoho Niten Ichi Ryu, la escuela fundada por el mayor y más famoso samurai de la historia, Miyamoto Musashi Sensei. Tal instrucción incluyó la enseñanza del primer Kata del estilo, del cuál nuestro Sensei Jorge Kishikawa es representante exclusivo en toda América del Sur. Asimismo, los Sempais explicaron técnicas de combate tradicionales de kenjutsu que pudieron ser experimentadas en primera persona por los concurrentes. La historia propiamente dicha de nuestra Unidad Buenos Aires, se inicia con la primera clase el día 26 de febrero de 2005, doce años después de la fundación del Instituto. Desde entonces, la Unidad ha ido poco a poco sumando integrantes que comparten la pasión por el Kobudo y, especialmente, por el camino de la espada samurai. Un camino arduo pero que no deja de dar satisfacciones y frutos. Durante un tiempo, la Unidad se mudó a la zona de Boedo, pero hoy día está nuevamente en Paraguay 2060, en el sexto piso del Sport Club Obras Paraguay, en un ambiente idóneo para la práctica del Arte de la Espada. A la fecha, han dirigido entrenamientos, además de Sensei Kishikawa, los Sempais Joel Correa da Silva, nuestro actual coordinador, Alessandro Barbosa, coordinador de la unidad, Douglas Oliveira, Cristiano Kato y Sempai Ken, quienes han hecho largos viajes para poder traer a nuestro país las enseñanzas de Sensei Kishikawa y, sin embargo y a pesar de los miles (sí, miles) de kilómetros recorridos para venir hasta aquí, llegan al entrenamiento con una energía que sólo puede ser fruto de un profundo amor hacia el Arte de la Espada Samurai. En este tiempo hemos realizado entrenamientos en el Dojo y al aire libre, en parques y plazas; hemos entrenado de día y de noche, siempre con el espíritu enfocado en el aprendizaje del Kobudo que nos transmite Kishikawa Sensei y en la búsqueda de la comprensión del sentido, del verdadero sentido, de nuestro Arte en el mundo de hoy: el comprender aplicación del Bushido en la vida diaria, el ver el “camino en todas las cosas”.
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